martes, 31 de enero de 2017

¿Y tú adónde te irías si pudieras escoger?

Ahora que seguramente ya hayáis tenido tiempo de leeros los dos primeros capítulos de El antropólogo inocente, seguro que os habéis puesto en algún momento en la piel de Nigel Barley. Imaginad que tenéis la oportunidad de viajar para hacer un trabajo de campo a cualquier rincón del mundo ¿Qué lugar escogeríais? ¿Por qué? Participad y poned vuestras opiniones
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martes, 24 de enero de 2017

lunes, 23 de enero de 2017

FICHA BIBLIOGRÁFICA DE EL ANTROPÓLOGO INOCENTE

Aquí puedes leer una breve ficha de lectura de El antropólogo inocente. Se trata de una buena introducción para la lectura de esta primera obra.                                                                                                                                                    


Datos del libro:


Título: El antropólogo inocente
Autor: Nigel Barley
Editorial: Anagrama         Ciudad: Barcelona        Año: 1989
Colección: Crónicas          Número: 18                   Número de pág.: 234

Datos complementarios (autor y su época):

Biografía breve: Nigel Barley es un antropólogo británico, famoso por los libros que ha escrito sobre sus propias experiencias. Se licenció en Lenguas Modernas en Cambridge, completó su doctorado en Antropología Social en Oxford. Además de llevar a cabo tareas de enseñanza e investigación fue contratado por el Departamento de Antropología del Museo Británico, institución en la que trabajó hasta el 2003.
La fama le llega gracias a su original obra El antropólogo inocente (The innocent anthropologist, 1983), un ingenioso relato acerca de su trabajo antropológico con el pueblo Dowayo de Camerún. La narración se encuentra a medio camino entre el cuaderno de campo y el libro de viajes, y su particular enfoque tuvo una repercusión insólita entre los lectores de todo el mundo. Sin pertenecer propiamente a la literatura de viajes, es uno de los títulos más leídos y admirados  por viajeros y curiosos de todo el mundo.

Bibliografía: Ha publicado numerosos trabajos acerca de África e Indonesia en los que trata temas tan diversos como los viajes, el arte, las biografías históricas y la ficción. Destacan Un deporte nada peligroso (Not a Hazardous Sport, 1988), y Bailando sobre la tumba (Dancing on the grave, 1995), en el que explica la relación de diferentes culturas con la muerte. En el año 2002, fue distinguido con el premio de la Asociación de la Prensa Extranjera.

Resumen


En este original relato, el lector encontrará infinidad de situaciones divertidas, narradas con sentido del humor, ironía y sin evitar situaciones ridículas y equívocos con los que un antropólogo se encuentra en su primera salida al terreno de estudio.
Escoger un pueblo al que estudiar es el primer reto para un antropólogo que decide comenzar un trabajo de campo, pero las verdaderas complicaciones surgen al enfrentarse al sistema burocrático del país receptor, en este caso de Camerún o al intentar comunicarse en un idioma desconocido y poco estudiado. Pero es en el día a día de una comunidad remota cuando a Nigel Barley se le plantean los retos más complicados de su nueva vida: ¿cómo puede uno comprender la vida y las costumbres de alguien tan distinto? ¿cómo compartir las rutinas, celebraciones y participar de un sistema económico que difiere tanto con el de procedencia?
Día a día, este antropólogo inglés va narrando sin ahorrar detalles de esta aventura que lo hizo mundialmente conocido y popularizó una disciplina tan relevante para fomentar el respeto del otro como es la antropología

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miércoles, 18 de enero de 2017

Tú tienes reloj, yo tengo tiempo


Lee esta apasionante entrevista que el periódico La Vanguardia hizo a Moussa Ag Assarid, un chico nómada tuareg que se traslada a Francia para estudiar: "Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis"; "Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo". "En el desierto no hay atascos, ¿y sabes por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!".                                                                                                                      

Tú tienes reloj, yo tengo tiempo.
Entrevista al tuareg MOUSSA AG ASSARID

Moussa Ag Assarid es el mayor de trece hermanos de una familia nómada de tuaregs. Nació al norte de Mali hacia 1975 y en 1999 se trasladó a Francia para estudiar. Es autor de En el desierto no hay atascos, donde describe su fascinación y perplejidad ante el mundo occidental.
A continuación está la entrevista que concedió a La Vanguardia
No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles…!
Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo
¡Qué turbante tan hermoso…!
Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
Es de un azul bellísimo…
A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados…
¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
¿Por qué?
Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
¿Quiénes son los tuareg?
Tuareg significa “abandonados”, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: “Señores del Desierto”, nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
¿Cuántos son?
Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece… “¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!”, denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
¿A qué se dedican?
Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio…
¿De verdad tan silencioso es el desierto?
Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba… Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre… Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
¿Sí? No parece muy estimulante. ..
Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas… Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
Saber eso es valioso, sin duda…
Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro…
Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja…
Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté… Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua… y sentí ganas de llorar.
Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…
¿Tanto como eso?
Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos… Yo tendría unos doce años, y mi madre murió… ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.
¿Qué pasó con su familia?
Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa… Entendí: mi madre estaba ayudándome…
¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo…
Y lo logró.
Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
¡Un tuareg en la universidad. ..!
Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella… Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra… Aquí, por la noche, miráis la tele.
Sí… ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa… En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde…
Fascinante, desde luego…
Es un momento mágico… Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor… La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor…
Qué paz…
Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

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martes, 17 de enero de 2017

¿Por qué El antropólogo inocente?



Pero a ver, entonces ¿quién es Nigel Barley y por qué proponemos la lectura de El antropólogo inocente? Te proponemos sumergirte en la vida del otro, en la cultura que está más allá de lo que vemos a nuestro alrededor para respetarla, para aprender de ella, sin prejuicios y así, comprender el mundo en el que vivimos. ¿Te apetece apuntarte?

Nigel Barley

Antropólogo inglés famoso por los libros que ha escrito sobre sus propias experiencias; estudió en las dos universidades británicas más famosas, es decir, Cambridge y Oxford y ha trabajado en el Departamento de Etnografía del Museo Británico en Londres.
Ha publicado numerosos trabajos sobre temas antropológicos de África e Indonesia, sobre viajes, arte o ficción.  Pero sin duda por la obra que más se le conoce en España es por el Antropólogo Inocente, relato sobre su trabajo antropológico con el pueblo dowayo de Camerún.



¿Qué es un antropólogo?

Es el científico que se dedica a resolver cuestiones que afectan al ser humano -comportamiento y aspectos socioculturales-, referidos a las formas de gobierno, comunicación, imágenes, símbolos, datos etnohistóricos. Analizan sociedades indígenas y emiten proyectos e informes. Hoy en día los antropólogos tienen la obligación de trabajar por el progreso de la humanidad, pero sin atentar contra la vida y cultura de cada pueblo, sin buscar la uniformidad, y sin utilizar herramientas o interpretaciones que puedan atentar contra la cultura y supervivencia de cada pueblo.


¿Qué hacen los antropólogos?

 Los antropólogos hacen etnografías, que son estudios de cualquier actividad o hecho humano, como el sexo, la muerte o la producción de bienes. Se basan en la observación participante, que significa en participar de estos hechos e interpretarlos hasta que adquieran significado. Ese significado es la cultura. Así el sexo se comprende dentro de las relaciones de pareja y familiares, la muerte dentro de la religión o la producción dentro de la economía.
 El trabajo de campo es el elemento que define la labor de un antropólogo/a y genera una tensión cuando un individuo de una cultura occidental, entra en contacto con otras diferentes a la propia. Los aspectos que configuran el trabajo de campo, son: residencia en el lugar a investigar durante un largo período de tiempo, inmersión lingüística y observación participante del antropólogo.

En el siguiente vídeo se explica de forma amena qué es la Antropología:



¿A cuál de las cuatro ramas de la Antropología crees que corresponde el trabajo de Nigel Barley?


¡Disfruta de tu lectura!

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jueves, 12 de enero de 2017

Binta y la gran idea



Aquí podéis ver un vídeo en el que se plantean cuestiones relacionadas con la obra de Nigel Barley, tales como la visión del otro, las diferencias culturales y el problema de los prejuicios. 
Esta primera lectura propuesta para el Club de lectura Entre líneas y versos es un divertido texto en el que plasman las peripecias y dificultades encontradas por un antropólogo  al sumergirse en una cultura tan distinta de la occidental como la de los dowayo, una tribu de Camerún.

Después de ver el vídeo, ¿estás seguro de saber quiénes son los tubab? Échale un vistazo a la siguiente entrada del blog llamado Un tubab en Senegal. Puede que te lleves alguna sorpresa. http://untubabensenegal.blogspot.com.es/2009/05/tubab.html

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